A propósito de la conjunción de Mercurio y Venus el día de hoy, en Acuario, estaba pensando en escribir palabras bonitas. Al fin y al cabo, para eso es muy buena la energia de esa conjunción, pero luego dije.. ¿en Acuario? ¿Y cómo son las palabras en Acuario? ¿Desapegadas? ¿Diferentes? ¿Modernas? ¿Poco convencionales?
Y entonces recorde a Hermafrodito, el hijo de Venus y Mercurio.
Porque sí, ellos son muy buenos amigos, pero la mitología cuenta que también tuvieron su rollo amoroso: Hermes (Mercurio) no pudo resistirse a los encantos y la belleza de Afrodita (Venus) y de esa unión, nació Hermafrodito. Un hijo hermoso, con cualidades de ambos: inteligente, curioso, viajero y gran comunicador como su padre; agradable, magnético y bello como su madre.
El nació hombre, pero al no corresponder el amor de una ninfa, ella desesperada, lo abrazó y pidió, con todas sus fuerzas, a los dioses, que jamás los separaran. Los dioses escucharon, literalmente, y los fusionaron. Y a partir de ese dia, Hermafrodito fue hombre y mujer al mismo tiempo.
Y dije, wow ¿Qué puede ser más acuariano que Hermafrodito? Y el mejor ejemplo de lo que Mercurio y Venus podrían crear en Acuario…
Tal vez la enseñanza de hoy, sea, abrir la mente, y cuestionar los estándares de belleza, desestigmatizar y comprender que podemos encontrar belleza en lo distinto, así como también una invitación a tener conversaciones en vínculos, no necesariamente bonitas, pero si auténticas.
Que las palabras sean llaves que liberen y no promesas que encarcelen, eso es belleza!
Por Lina Montoya – Astralinis
